miércoles, 9 de diciembre de 2009

Madres


Madres… madres nada más hay una… y menos mal. El otro día como otros tantos estaba chateando con un “amigo” y la cosa estaba subiendo de tono, que si mándame un beso, que si estuvieras aquí ayyyy lo que te haría y cosas por el estilo, ya me entendéis. Entonces cuando la cosa estaba más caldeada zas, la puerta de par en par, ¿Qué estás haciendo hija? ¿Yo? ¿No me ves? ¿Hablando con mis amigos? Intentas poner la cara de la más inocente del mundo aunque estás algo acalorada, nunca has roto un plato o mejor dicho… nunca te han pillado y no va a ser ahora. Volviendo a los momentos críticos… ¿Cómo lo hacen? ¿Tienen un radar interno como el reloj biológico? ¿Viene con el pack de ser madre? No lo sé pero a mí me acojona que cada vez que hago algo malo aunque esté a mil kilómetros de mí, llegue en un segundo donde estoy y me diga con un tono incriminatorio: ¡Qué has hecho!


Otra cosa que tienen las madres es que le puedes decir las cosas mil veces las cosas que no se acuerdan y las cosas que quieres que no quieres que se acuerden se acuerdan… ¡Malditas coliflores! ¬¬ No hay manera, domingo tras domingo me las pone en la mesa y le digo:
“mamá no me gustan las coliflores, ¿podrías hacer algo diferente los domingos?”
Y mi madre: “¿no te gustan? Pero si siempre te las has comido.”
Yo resignada: “mamá tenemos la misma conversación todas las semanas, para un día que vengo no me pongas coliflor”. Pero nada, le entra por un oído y le sale por el otro, coliflor para el domingo siguiente. Pero si un día le dices que oíste pelearse al a vecina eso sí que no se le olvida. ¬¬

La cosa es que cuando te haces mayor por mucho que quieras eso no cambia y lo que es peor… el problema se multiplica… la suegra. Si os preguntáis que por qué es así es porque no tenéis una. Una suegra es como una madre, pero sin su cariño y si su hijo ha hecho algo malo es por tu mala influencia. No… no lo intentes, es así, es el ciclo de la suegra nuera. Siglo tras siglos si su hijo llega borracho es porque tú lo dejaste beber, si está cabreado es porque algo le hiciste y si tiene la camisa arrugada es tu culpa también aunque el asiento del coche y los 40 grados a la sombra hiciesen todo el trabajo. Pero no todo es malo, ya que aprecias más a tu madre, y ya no te importará que cada domingo intente darte coliflor a pesar de que te entren ganas de echar la primera papilla y llevarte toda la tarde tirándote pedos como truenos.

Ahhhh y recordad, un pestillo evita desgracias cuando estéis online.

4 comentarios:

  1. jajajaa lo de que no se acuerdan es una tactica para ver si te contradices

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  2. jajajajajaja
    o el típico :
    - Omá, ¿qué te pasa?.
    - ná...
    - venga, ¿qué he hecho ya?.
    - nada, nada...
    - ¿Y esa cara?, omá dímelo ya.
    - Que no pasa ná...
    - Omá...
    - ¿Tu no me puede dejá recojío un santo día el cuarto de baño?, si es que bla, bla, bla.


    Otra buena táctica del "No me pasa ná hija" y luego te sacan hasta el calcetín que has escondío debajo la cama xD


    Ma gustao tía :D


    Fdo : Murderer :D

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  3. XD a mi eso no me lo ha hecho nunca gracias a Dios... pero Jesús si que me lo hace. XD Muchas veces le cuento hasta cosas de mil años. XD

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