domingo, 29 de julio de 2018

Sin un adiós

Si un adiós, sin un hasta luego, de repente dejé de escribir para vosotras. Como ya sabréis por todos lo que os contaba, mi padre estaba luchando contra el cáncer, lo estábamos llevando con muchísimo positivismo y fuerza, pero no pudo ser, y a sus 57, perdimos a unos de los mejores hombre del mundo.


Hoy hace dos años que se fue, han sido dos largos años en los que su ausencia ha sido muy doloroso, casi indescriptible. He pasado por distintas fases del duelo, en la que estar inmovilizada y sin tener ganas de nada se había convertido en la tónica habitual. Ahora me siento aquí, enfrente del ordenador en otra fase más, en la que os cuento a vosotras el por qué de mi ausencia.

Se suponía que mi ausencia solo iba a ser un par de semanas, luego unos meses, pero finalmente han sido 2 años y medio. Os he echado de menos, pero ya es hora de levantarme y seguir adelante.